Letra Suelta XXV: Doce años de creatividad estudiantil en Humanidades

Por: Víctor Manuel Liévano Morales 

Desde la Facultad de Humanidades, Letra Suelta se ha consolidado como un espacio formativo y humano que impulsa la creatividad, la reflexión y la expresión artística de sus estudiantes. A lo largo de doce años, este proyecto ha reunido voces, talentos y miradas diversas que reflejan el espíritu de nuestra comunidad: libre, sensible y profundamente comprometida con el arte y la palabra.

Distintas ediciones a lo largo de 12 años

Desde hace ya 25 ediciones, la Gaceta Letra Suelta forma parte de la Facultad de Humanidades, Campus VI, de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas. Este proyecto editorial estudiantil ha reunido a generaciones que comparten una misma pasión: comunicar y crear desde el arte, la palabra y la fotografía.

Letra Suelta reafirma su identidad como un espacio de expresión libre, colaborativa y profundamente humana. Para conocer más sobre esta experiencia, conversamos con egresados y excolaboradores que hoy recuerdan con orgullo su paso por la gaceta.

Tomando en cuenta las experiencias pasadas, Hania Zárate De la Cruz comparte lo siguiente: «Estoy emocionada de escuchar que saldrá la edición XXV. Yo formé parte de la edición pasada, estuve como coeditora, así como las responsabilidades, tareas y actividades. Pertenecer a la editorial es una maravilla porque mezclas tu ingenio y creatividad, sobre todo con la paciencia y enseñanza del profesor Noé Zenteno, quien siempre nos guió, nos calmó y enseñó. Ahora me queda el recuerdo del día de nuestra presentación: todos estábamos juntos, emocionados y extremadamente nerviosos. Al final fue un momento de apapacho entre compañeros, nadie estuvo molesto con nadie, nos felicitamos y reconocimos el trabajo en equipo. Por ello, les puedo decir: comuníquense mucho, no sean individualistas, platiquen como grupo, dialoguen, cumplan en tiempo y forma sus actividades correspondientes. No se rindan, no se dejen vencer, aunque haya situaciones externas, son un grupo».

Las voces de los colaboradores y quienes han hecho posible este trabajo son diversas, pero todas se entrelazan en su punto vital, en lo que la gaceta representa para los jóvenes que han pasado por la Facultad de Humanidades: un espacio único al que se le permitió ver la luz en un ambiente que parecía estar buscando lo contrario. Es vista como más que un proyecto universitario: Letra Suelta ha sido y seguirá siendo un espacio para la autenticidad; sus páginas se llenan con las experiencias, historias, perspectivas y contextos del alumnado, así como cada edición se convierte en testimonio de las voces que habitan Humanidades.

Distintas ediciones a lo largo de 12 años

Carlos Ruel Marroquín León nos platica: «Fue una emoción formar parte de Letra Suelta. Yo contribuí en la gaceta pasada, por la materia de Edición de Publicaciones. Me dije: intentemos ver de qué trata. Mi papel fue ser coeditor; fue una maravilla ser la persona que mantenía el orden del grupo, pues era de mantener una buena comunicación y armonía en el equipo de trabajo. Se presentan dificultades como en cualquier proyecto, pero nosotros, al estar siempre en comunicación, pudimos resolver los conflictos con facilidad, ya que todos pudimos poner nuestra creatividad, manteniendo todo el mismo rubro. Pertenecer a la edición XXIV fue al final algo importante en mi vida, así como los maestros que apoyaron en la participación, sobre todo el profesor Noé Zenteno, que con su experiencia y la paciencia que lo caracteriza, nos apoyó en el desenvolvimiento de cada equipo. La verdad, de recuerdo me llevo todo, así como a los maestros y, sobre todo, al ser un grupo muy unido que sabía desenvolverse en su área y también en apoyar otras áreas. Fue una maravilla la colaboración; al final no hubo diferencias, todos terminamos con felicidad, se logró culminar el proyecto. Al ser reconocidos me llevo una gran felicidad y orgullo de haber contribuido en un proyecto grande de nuestra facultad. Si pudiera recomendarles algo, sería que se mantengan activos, no se dejen vencer, entablen una comunicación armoniosa, ya que es un proyecto grupal, y espero ver pronto la edición XXV».

De la primera edición a la décimo quinta ha habido cambios, como las áreas encargadas de hacer la gaceta posible. Actualmente, las redes sociales son uno de los medios en donde más se logra difundir la convocatoria de la gaceta, al contrario de la primera edición, que ocurrió en noviembre del 2013, gracias a la Lic. en Comunicación Verónica Lizeth Pérez Ruiz, como su proyecto de tesis.

«La gaceta Letra Suelta ya es parte de nuestra facultad, por ello es fabuloso saber que aún siga este proyecto», comparte Ana Cristina Aguilar Gómez. Nos habló de su experiencia al formar parte del grupo de maquetación de una edición anterior. En sus palabras: «Fue fascinante ser el cuerpo de la revista, colocar todos los elementos y escuchar a la gaceta». Su aportación estuvo rodeada de grandes historias, algunas complicaciones, pero la calma se mantuvo al estar bien dirigidos por Hania y Ruel, coeditores de la edición pasada de Letra Suelta. Menciona que la comunicación y la buena colaboración en equipo son la clave de los éxitos de la gaceta.

Distintas ediciones a lo largo de 12 años

Trabajar en equipo es, sin lugar a dudas, uno de los desafíos más grandes de este proyecto, pero con la confianza en que el día de la presentación podrán voltear atrás para ver el fruto de su esfuerzo. Cada edición culmina con la satisfacción de reconocer el esfuerzo colectivo que da vida a una nueva entrega, la cual seguirá siendo una representación clara de la facultad tan colorida, diversa y llena de identidad como la nuestra.

Elisa Fonseca Mena y Carlos Hugo García Guzmán recuerdan su experiencia como coeditores de la edición XX, en la que aún se vivían estragos por la pandemia de COVID-19: «Fue complicado, sobre todo durante la pandemia, cuando conseguir apoyos era difícil. Además, trabajar con personas que piensan distinto te enseña mucho: hay que aprender a escuchar, negociar y encontrar puntos en común».

Ambos coinciden en su experiencia: «Formar parte de la gaceta fue un trabajo intenso, pero también una gran satisfacción. Éramos cuatro coeditores y, aunque eso implicaba coordinar a un grupo numeroso, fue una oportunidad para aprender a organizarnos, comunicarnos y asumir responsabilidades reales. Todo esto nos ayudó mucho, como alumnos y personas; incluso podemos decir que nos sirvió para nutrir nuestra vida laboral».

Distintas ediciones a lo largo de 12 años

A lo largo de veinticinco ediciones, Letra Suelta ha demostrado que la creatividad estudiantil no solo habita en las aulas, sino en los corazones y las manos de quienes deciden transformar una idea en palabra, una emoción en verso o un instante en fotografía. Cada número es testimonio del talento, la sensibilidad y la unión de generaciones que han encontrado en estas páginas un espejo de lo que somos como comunidad: diversa, crítica, soñadora y profundamente humana. En cada texto, en cada imagen, late la convicción de que crear también es una forma de servir, de construir sentido y de dejar huella.

Hoy, Letra Suelta XXV no es solo una edición más: es la celebración de un trayecto, de una historia colectiva que sigue escribiéndose con pasión y esperanza. En un mundo donde a veces cuesta detenerse, esta gaceta invita a hacerlo, a mirar, a sentir y a recordar que la palabra puede seguir siendo refugio, puente y raíz. Porque en Humanidades, cada voz cuenta, y mientras existan manos dispuestas a escribir y corazones que crean en la belleza de lo simple, Letra Suelta seguirá viva.

Distintas ediciones a lo largo de 12 años