A veces deseo que el sol me abrace y sea tan bondadoso para otorgarme, aunque sea por unos instantes, su calidez vital, porque eso es lo que necesito: calor y vida. Es cansado cuando te rodeas de la neblina y tu ducha diaria son las grises gotas que caen de un cielo entristecido; te adormece, pero a veces para siempre.
De pie en el centro de la plaza, esperando a que aparezca algún ser que logre captar tu agonía y te ofrezca una mano amiga; sin embargo, la gente pasa y nadie voltea. Por supuesto, la lucha ajena, ajena debe quedar.
A veces el sol brilla tan intensamente que incluso los colores se vuelven saturados, goza el corazón y late entusiasta por el día que le aguarda y por solo ese chispazo de incandescencia es que piensas que en realidad no es tan malo ducharse con gotas grises, comienzas a creer que algún día volverán a ser cristalinas; solo es eso, un chispazo, porque las nubes regresan y el sol desaparece volviendo a encerrarte en la oscuridad, sin posibilidades de escapar.
A veces el frondoso árbol se vuelve asfixiante y me enrolla con sus ramas, apretándome como si quisiera hacerme sentir protegido en su abrazo, no será así, busca que llegue a mi final porque soy débil. En cuenta nunca tendrá que también soy lo suficientemente terco como para aferrarme a la única rama sin espinas del árbol, usándola solo para salir aunque vuelva a caer en el abismo y un nuevo árbol me atrape.
Demasiado fuerte para ser débil y demasiado débil para ser fuerte.
No existes pero respiras, respiras porque existes.
A veces ríes, ¿por encontrarte en un estado automático o porque genuinamente tu alma está gozando la vida?
Sentado en el centro de la plaza demuestras tu necesidad, nadie voltea, nadie cuestiona, a nadie le importa.
Me muero lentamente.
Aunque mi sol brille, no habrá ayuda.
Aunque caiga una tormenta, no habrá ayuda.
Aunque el árbol me asfixie, no habrá ayuda.
Y a veces, no es porque a la gente no le importe,
sino porque a mí no me importa.
A fin de cuentas, mañana volverá a salir el sol.
Y a veces…
Brillará.

Ilustración de Amy Chamé Waller
Nancy Janet Gómez Sarmiento
Comunicación. 9° "A"