En la parada, donde nunca pasa nada,
en ese momento, mientras algo terminaba,
otras historias apenas iniciaban.

En la parada, donde la muerte de un amor era la vida de otros,
donde dejamos el «nosotros» para ser otros.

En la parada dejaba los restos de un corazón roto,
de sentir que esta vida duró solo un rato,
pero que valió más que cada una de las vidas.

En la parada, donde dejamos los problemas y los buenos ratos,
peleas tras peleas de una ansiedad que rompía platos,
un amor que unía las piezas… hasta que todas estuvieran en su lugar.

En la parada, donde jamás me va a llevar a tu hogar,
en la parada, donde nuevos amores se han unido,
en la parada, donde la batalla he perdido.

En la parada, donde el destino se encuentra en mi camino,
donde los boletos se deberían vender para dos,
porque los asientos van juntos.

Ilustración de Jennifer González Herrera

Carlos Hugo García Guzmán
Egresado de la Licenciatura en Comunicación