Al respecto me pronunciaré en lenguaje gatuno; el lenguaje del amor.
Me gusta la flexibilidad de tus piernas, cual felino en el aire, y no se diga del contorneo de tus caderas, como gato caminando al filo de una pared. Me gusta tomarte, como si fueras una bolita de estambre, porque a nosotros los michis nos encanta jugar y hacer con ellas lo que más nos plazca; nombrarte y hablarte, para encontrar siempre una nueva forma de amarte.

Ilustración de Amy Chamé Waller
Liliana Adereydi Gutiérrez Gómez
Egresada en Comunicación