Niño de ojos bonitos,
cafés como el aroma de la mañana,
entre gustos y disgustos,
cafés como el atardecer tras la lluvia,
como el tronco del árbol
más fuerte y hermoso.
Niño de ojos bonitos,
tus ojos son amor a primera vista:
cautivan, hipnotizan.
Son cálidos y suaves,
como un refugio en medio del día.
Niño de ojos bonitos,
me gustas tanto
como tú gustas del café:
tan profundo, tan hermoso,
como el brillo en tus ojitos cafés.
Niño de ojos rasgados y bonitos,
donde la ternura se esconde en silencio,
con cejas pobladas que enmarcan tu mirada
y pestañas que parecen alas,
acariciando la luz cuando te observo.
Niño de ojos bonitos,
tu esencia es un retrato vivo,
un rincón donde me pierdo
y siempre quiero volver.
Ilustración de Jennifer González Herrera
Valeria Edith Macal Durán
Comunicación. 7 semestre