Te miré… y el mundo se detuvo un instante.
No supe qué sentir ni qué iba a pasar.
¿Conocerte? Sí, una hermosa casualidad,
de esas que llegan sin aviso,
de esas que agradeces sin preguntar.

Pero ¿qué agradecer?
Que aparecieras en el momento indicado,
que, sin salir a buscar,
llegaras a mi vida como un susurro del destino,
como un verso que no sabía que necesitaba escribir.

Sin saber cómo ni cuándo,
pasaste de ser nada… a serlo todo.
Un latido, un pensamiento,
una luz suave en mi caminar.

Esos labios delineados,
dibujados con la perfección de un sueño,
se han quedado en mi mente,
como un eco imposible de callar.

Tu mirada, tus gestos,
tu dulzura y tu forma de amar…
Eres una niña tierna,
un alma libre con ganas de volar.

Esos labios delineados,
no quiero dejarlos escapar.
Porque en ellos, quizá,
se esconde el beso que me hará regresar…

Ilustración de Jennifer González Herrera

Octavio Alexis Salazar Zavala 

TICAE. 4° "B"