Hubo un nosotros, un espacio donde cabíamos los dos,
un lugar donde el tiempo se detenía y solo existíamos él y yo, sin más.
Tal vez fue un instante, un susurro en el aire, un roce fugaz,
pero dejó huellas que aún duelen, ecos que aún laten.
Me pregunto si no piensa en mí como yo en él,
si de pronto, sin motivo, le duele el pecho y no sabe por qué,
ese dolor sin nombre, un vacío sin explicación,
un recuerdo escondido que late en algún rincón.
Sus ojos me persiguen entre montañas verdes a todas partes,
su risa me visita en la soledad, su voz me habla sin palabras.
Me quedo con esos momentos, con esos retazos de un pasado,
con la duda de si él también siente algo, en algún momento, en algún adentro.
¿Hubo un nosotros? Quizá solo fue un sueño,
un destello breve, pero que dejó una herida dulce, un anhelo.
Sigo pensando en él, en sus gestos, en su manera de ser,
y me pregunto si él alguna vez, en silencio, también piensa en mí, sin querer.

Ilustración de Amy Chamé Waller
Brissa Marisol Morales Morales
Lengua y Literatura Hispanoamericanas. 7° Semestre