Karla Jazmín Sánchez Molina

Estudiante de  Lengua y Literatura Hispanoamericanas

 

Me pides que no sufra,
mientras sostienes tu propio incendio.

Hay dos caras en cada moneda,
pero nadie elige el metal.

Dicen que el dolor ennoblece.
A veces, solo perfora.

Hoy no duele el alma,
duele la cabeza:
como si el pensamiento
fuera una herida abierta.

En medio del ruido,
alguien pregunta por los ángeles.

Nadie responde.

Y, aun así,
algo insiste en comprender,
aunque comprender también duela.

Ilustración: Nátali Suástegui Mena