Karla Jazmín Sánchez Molina
Estudiante de Lengua y Literatura Hispanoamericanas
Cuando el aplauso se apaga,
queda el eco.
Y, detrás del eco,
una habitación sin luces.
El escenario sostiene máscaras,
pero no sostiene el insomnio.
Después del espectáculo,
no hay héroes,
solo cuerpos cansados
que buscan silencio.

Ilustración: Nátali Suástegui Mena