Yazmín Robles
Egresada de Pedagogía
5:45 p.m. 20 de Julio de 2023
Los temblores son solo movimientos de las placas tectónicas. Dicen que la tierra solo se acomoda, pero yo creo que los recuerdos son iguales: están ahí, en silencio, esperando el momento exacto para salir a flote, recordándonos que a veces tienen el control de lo que fuimos.
Y es bastante curioso, porque puedo verme en ello, cuando estoy en medio de ambos; en ocasiones no distingo si estoy durmiendo o mi cabeza me hace una mala jugada.
Estoy acostada.
Distingo que es de madrugada.
Tengo los ojos cerrados, soy consciente de mi sueño. Estoy escribiéndote una carta, una que sí leerás, una que siente amarga.
Estoy tratando de memorizar cada palabra, quiero que permanezcan al amanecer.
Siento que el aire en mis pulmones es lento, lo noto en las costillas, en mis ojos borrosos, en el dudar de mi letra y palabra.
Cada vez me cuesta más recordar.
Ya no alcanzo a escucharme, todo resulta difícil de entender.
Es ahí cuando lo siento, algo se mueve, se sacude, ¿Estoy soñando? Me siento en la cama, no quiero abrir los ojos, no quiero que te vayas, que esa oportunidad desaparezca.
No quiero olvidar.
Más allá de que la tierra se acomode, siento que fue en mí.

Ilustración: Nátali Suástegui Mena