Orilla vacía
Dulce María Jiménez Martínez/Lic. en Lengua y Literatura Hispanoamericanas
A veces, cuando escucho atentamente, creo oírte en la marea...
A veces siento que te pierdo,
que te me escapas de las manos,
como arena fina que el viento arrastra,
imposible de retener,
desvaneciéndose con cada intento de atraparla.
El castillo se desmoronó
en silencio, sin avisar,
sin dar indicios cuando cada pared caía.
¿Fue mi culpa,
o simplemente fue el mar reclamando lo que por derecho es suyo,
lo que le pertenece?
A veces, cuando escucho atentamente,
creo oírte en la marea,
como si el mar me regresara un poco de ti en cada ola.
Quizá estoy loca, pero prefiero creer
que nunca elegirías convertirte en polvo,
que no tenías la intención de dejar la orilla vacía.